MARLEN YADIRA ASPRILLA MENDOZA

MARLEN YADIRA ASPRILLA MENDOZA

sábado, 12 de mayo de 2012

Acuerdo para la prosperidad


Por Yeisa Carolina Rivera Córdoba
       Estudiante grado 11 JT IEALR


El día 23 de marzo del presente año, la Ministra de Educación María Fernanda Campo estuvo en la ciudad de Quibdó en el Auditorio de la Universidad Tecnológica de Chocó, acompañada de su grupo de trabajo donde habló de su proyecto: Acuerdo para la prosperidad No  67; el cual se trata de la transformación de la calidad educativa.
Donde también la acompañó la alcaldesa de Quibdó Zulia Mena, él gobernador del Chocó Gilberto   Murillo Urrutia, el Ministro de las Tic Diego Molano
En esta oportunidad, en el encuentro que realizó la presidencia de la Republica, la Ministra de Educación María Fernanda Campo, socializó  con todos los colombianos los objetivos y estrategias de este proyecto que tiene como fin el mejorar el aprendizaje de los estudiantes de básica primaria, secundaria y media en lenguaje y matemáticas de establecimientos educativos que muestran desempeño insuficiente.


para mayor información, ver Video en el siguiente enlace: http://www.youtube.com/watch?v=VtHQVfSOjzU&list=UUszjpdI0VZLAyNWJalXGH0A&index=6&feature=pl
  

jueves, 12 de abril de 2012

UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DEL CHOCÓ “DIEGO LUIS CÓRDOBA” 40 AÑOS SÍNTESIS HISTÓRICA (Tercera Parte)

                                                                                               Por: Cesar E. Rivas Lara
UN DETALLE

Un detalle interesante de aquellos tiempos difíciles, que me viene a memoria ahora cuando escribo estos apuntes,  es el siguiente: como no teníamos sede propia, el rector y su cuerpo directivo, del cual yo formaba parte como profesor fundador y director de la unidad académica de idiomas, iniciamos actividades administrativos en la oficina del doctor Luis Augusto Córdoba Mena, Fiscal del Tribubal Superior de Quibdó; corría el año 71. Pero después hubimos de trasladarnos a una caseta prestada que servía de garaje a la Corporación Para El Desarrollo del Chocó (Codechocó). Allí permanecimos hasta el 28 de diciembre de 1.972 cuando nos trasladamos a sede propia de la carrera segunda, en la edificación que el instituto compró a las Hermanas de La Presentación, por tres millones de pesos, precisamente, donde hoy funciona el Gimnasio de Educación Media, durante muchos años, anexo a la Universidad.

DE INSTITUO POLITÉNICO A UNIVERSIDAD. TECNOLOGICA

Mediante la ley 7a del 10 de enero de 1.975, emanada del Congreso de Colombia, el Instituto Politécnico Universitario se convirtió en la universidad tecnológica que conocemos hoy, la cual está muy bien posicionada a niveles nacional y departamental, convertida en motor de cambio y bastante comprometida con el progreso del Chocó. Tiene unos objetivos muy claros y una visión y una misión con alta capacidad de liderazgo científico, tecnológico y social, orientados hacia el conocimiento, manejo, aprovechamiento y conservación de nuestra diversidad ecosistémica y cultural, propendiendo por el mejoramiento de la calidad de vida de los chocoanos; pues, mediante el ofrecimiento de programas académicos de calidad forma lideres que, con su concurso profesional, cada día se vinculan al desarrollo de su región. Fue reconocida como universidad nacional  por resolución N0 3724 de 1993, emanada del Ministerio de Educación.

FACULTADES, PROGRAMAS E INVESTIGACIÓN

El Instituto politécnico que en 1972 inició, básicamente, con dos facultades y pocos programas, 24 docentes y 208 estudiantes, hoy convertido en universidad tecnológica, cuenta con 5 facultades y 21 programas, casi doce mil estudiantes y más de ochocientos profesores entre tiempo completo, medio tiempo y catedráticos. Ofrece estudios de especialización y maestría propios, y doctorados en convenio con otras universidades; por igual, cursos cortos y diplomados. La universidad tiene, además, programas de intercambio educativo y cooperación con universidades del interior y del exterior, y ha ampliado su cobertura a municipios, tales como: Riosucio, Nuquí, Ungía, El Carmen de Atrato, Bahía Solano y Lloró, Tadó, Bojayá e Istmina.

La universidad dado un paso grande en lo tocante a reformas académica y administrativa, lo mismo que en el proceso de sistematización y conectividad para ensancharse y contemporizar con otras instituciones de Colombia y del mundo. La universidad es centro de convergencia de eventos académicos, científicos y certámenes culturales.

En asuntos de investigación está bien referenciada. Ha obtenido el premio Nacional Al Mérito Científico y conformado buen número de semilleros de investigación en cada uno de sus facultades y programas. Cuenta, también, con buenos grupos en la materia, reconocidos por Colciencias. Actualmente se amplía la infraestructura física de la institución y se adelantan las construcciones del Polideportivo 

RECTORES

Su actual rector es el sociólogo Eduardo García Vega, quien ha realizado una buena labor en la institución. Lo han antecedido en el cargo, en debido orden:

-Juan Tulio Córdoba Lemus
O9-William Murillo López
-Féliz Etéreo Cuesta Asprilla(q.e.p.d)
-Diómedes Londoño Maturana
-Fausto Moreno Domínguez(q.e.p.d)
-Humberto Nariño Villamil(q.e.p.d)
-Héctor Damián Mosquera Benítez
-Julio César Halaby Córdoba(q.e.p.d)
-Horacio Ledezma Lloreda
- Fidel Quinto Mosquera
-Aureliano Perea Aluma(q.e.p.d) y
Jesús Lozano Asprilla

LA UNIVERSIDAD DE HOY

La universidad de hoy crece y progresa, y cada día adquiere más compromiso con su entorno, impulsando la academia y el conocimiento. Desde sus objetivos, su misión y visión, forma profesionales capaces y competitivos que se vinculan al desarrollo del departamento, en distintos frentes, contribuyendo así al cambio y mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes.

Los procesos de autoevaluación que adelanta periódicamente, generan espacios de reflexión y le dan fortaleza y dinamismo suficientes, para proponer innovaciones curriculares,  que enriquecen  sus planes de estudio, contemporizando de esta manera con las exigencias académicas de los momentos actuales. La interacción armónica y metodológica, entre estos elementos, ha sido el pilar fundamental para la calidad académica que ofrece al Chocó y a Colombia.

En suma, La Universidad del Chocó es una institución que vive su propio proceso de renovación, y poco a poco se ha ido convirtiendo en un laboratorio de ciencia, tecnología y cultura, de puertas abiertas a la crítica y todos los saberes.   VIVA LA UNIVERSIDAD!

¿Ser o no ser? ¡Esa es la cuestión!


 Por: Daniel Isidoro Córdoba Córdoba

No soy un ser cuadriculado; prefiero,  sin querer ser un súper hombre, vivir mis propias experiencias; respirar la porción de aire que me ha sido destinada, y percibir la grandeza del universo a través de mi mortal figura corpórea.
Con gran añoranza, recuerdo como se fue gestando mi proceso de interacción con el mundo, y la manera tan decidida como acepté que mis padres me formaran en valores espirituales y morales, sometido ante la prueba de fuego más devastadora: la sociedad; en esta escuela de la vida, aprendí a pulir y fortalecer mi  carácter con profunda determinación.
Desde muy chico, a la edad más o menos de ocho años, ya me dedicaba a servir “a hacerle mandados” o “camarones” a la gente, de quienes obtenía desinteresadamente algún tipo de reconocimiento o estímulo. Todo esto lo hacía gracias a la condición activista de ser que me dio Dios, motivado, además, por la precaria condición socio—económica que marcaba, discriminaba y limitaba el alcance posicional de mi familia.
Toda esa dinámica a temprana edad me ayudó a formar carácter, templanza, determinación, sobriedad y benevolencia, por lo tanto, también “un estilo propio” fundamentado en la lógica de la aceptación y el reconocimiento a Dios, y la valoración y el respeto hacia los demás, sin importar sus inclinaciones ideológicas como conjunto de creencias y valores a partir del cual cada individuo se construye y se presenta ante el creador y ante el mundo. Mas, eso no significa que comparta las anquilosadas, reprimentes, y excluyentes posturas ideológicas que con su decir y actuar niegan la existencia del altísimo y arremeten como insaciables y devoradoras fieras contra la dignidad de las personas.
Por eso, como de alguna manera diría Miguel de Unamuno, prefiero ser yo mismo, un ser auténtico capaz de manifestarse, tomando propias decisiones, abriéndose paso hacia el mundo sin discriminar a nadie, pero sí, reconociendo por encima de cualquier cosa, al ser que por fe y reconocimiento me dio la vida y me sostiene hasta hoy.
¡Yo soy quien soy, gracias a Cristo! y gracias al amor insaciable de personas de distintas clases y condiciones, de diferentes etnias y culturas, de diversos géneros y estilos, y de diferentes etapas de la vida. No te limites, uno nunca sabrá quién será la persona que mañana le tenderá la mano; el único amigo fiel es Jesús, él no falla. ¿Ven, por qué no es satisfactorio perseguir a los demás por la perspectiva de vida que reproduce?
Fuimos creados a la imagen y semejanza de Dios, moldeados para convivir en armonía a partir del criterio y forma de ser de cada persona. Procuremos desprendernos del efímero, ruin y aniquilador flagelo de la indulgencia; utilizada como forma de vida o plataforma a través del cual, los inescrupulosos, incapaces y enemigos de la sociedad y el bienestar colectivo, juegan con la vida y honra de los demás, convirtiéndose en unos adornos míseros poco representativos del universo, que por falta de iniciativas y talante entregan su alma a cualquier demonio para que les monitoree y les oriente como peones hambrientos,  incapaces de identificar el talento que les ha sido otorgado por Dios. Servirle a alguien con respeto o reconocer a nuestros jefes, nunca será sinónimo de servirle a un esclavista, oportunista, y ejecutivo moderno, por llamarlo así, para hacerle daño a los demás.
No seamos tiranos. Respetemos  la personalidad y la libre expresión de las personas; no hacerlo representaría la forma de esclavitud más soterrada que se experimenta en pleno siglo XXI, y es tan cruda y sanguinaria como las primitivas formas de represión. Una persona sin ideología, es a mi manera de ver, como un ser sin espíritu, no piensa ni toma partido en la construcción de una sociedad más digna. Otros oportunistas lo hacen por él. No esperen nunca que un crítico, y si desean satanizar el término --un revolucionario--  les pida permiso para compartir con los demás y reflexionar de manera libre y espontánea sobre las cosas fundamentales de la vida, en aras de vivir su propia experiencia, porque si eso sucediese, simple y llanamente señores, quedaría insípido, convirtiéndose en un despreciado ridículo.
Si algún terco me preguntara: ¿a qué cuadrícula o partido político perteneces? simplemente le respondería que “soy enemigo de las limitaciones extremas”. No soy de aquí, mucho menos de allá. No soy liberal porque considero niegan la existencia de Dios y reproducen el libertinaje, pero con muchos de ellos trato. Prefiero, sin ser conservador, conservar mi temor a Dios, y los valores espirituales y morales necesarios para la armonía social.
No deseo ser de la “R” ni de la “U” porque para construir “Justicia Social” se requiere de dos palabras formadas por catorce signos que revitalizan y le dan sentido a la vida de los pueblos, donde todo el mundo tiene acceso a los servicios y materia prima del medio. ¿A caso no es verdad que esa realidad no es posible construirla solo con “R” o  “U”?
Tampoco soy amigo de los cambios radicales, porque estos son sesgados, dogmáticos, excluyentes, totalitaristas y arremetedores; para eso, existen el dialogo, las concertaciones abiertas y los procesos inclusivos. Prefiero “no tirarme la soga al cuello” porque fundamentado en la fe de Cristo, le temo; y reconozco en mis hermanos a seres humanos valiosos que se pueden equivocar.
Prefiero volar como las águilas, fortaleciendo miperspectiva de vida, y proyectando mi imagen sin deteriorar la de los demás. La vida, en ese sentido, no es un juego; es una realidad que debemos afrontar con determinación y libertad.Porque como aparece escrito en un mural, a las afuera de la Institución Educativa Femenina de Enseñanza Media y Profesional de Quibdó (IEFEM),  En este mundo, “lo de  cada quien es tan importante, que sin lo de él, la estabilidad del todo entraría en cris

domingo, 25 de marzo de 2012

UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DEL CHOCÓ 40 SÍNTESIS HISTÓRICA (Segunda parte)

                                                                                                                    Por: Cesar E. Rivas Lara
EL COMITÉ PRO-UNIVERSIDAD

La conversión en realidad de la precitada ley se logró después de un perseverante esfuerzo, en conjunto, el cual contó con el decidido apoyo del Comité Pro-Universidad, el cual funcionaba a través de comisiones de trabajo y con una  reducida financiación consistente en el modesto aporte de los socios y un auxilio departamental de $30.000 Citamos los nombres de sus integrantes para atestación de esta historia que alguien, algún día, habrá de escribir en forma completa:

 Rafael Arango Rentería, Guido Arriaga Palacios, Amelia Barrios Ferrer, Federico Barrios Ferrer, Esteban Caicedo Córdoba, Miguel A Caicedo Mena, Isacio Caicedo Ríos, René Castillo Borja, Alfonso Castillo Perea, Rafael Torres Copete, Gentil Abadía Córdoba, Luis Augusto Córdoba Mena, Carlos Córdoba Posada, Juan de Dios Chaverra García, Demetrio Diaz Mena, Luis Ramón Garcés Herazo, Ely Gómez Ortega, Vitalino Hinestroza Cossio, Juvencio Lozano Asprilla, Jesús Lozano Asprilla, Nazly Lozano Eljure, Luis Carlos Mayo, Jesús Marino Mena Moreno, Victor R. Mena Moreno, Eladio Mosquera Borja, Antonio Murillo Palacios, Rafael Mario Palacios Córdoba, Aureliano Perea Aluma, Cruz Libardo Rentería Ledezma, Oscar Serna Alvarez, Darcio Serna Córdoba, Armando Torres Perea, José Auro Torres Girón, Jorge Valencia Díaz, Alfredo Valdés, Evelio Valois Arrunátegui y Daniel Palacios Martínez

Desde un comienzo, el antedicho comité trazó las dos misiones principales  que debía cumplir la universidad:

1. Formar y capacitar jóvenes, para el mañana, con un alto nivel académico y bajos costos en sus matrículas, y

2. Liderar el proceso de desarrollo del Chocó, generar trabajo productivo y mejorar la calidad de vida de sus habitantes

EL ACTO INAUGURAL

El acto inaugural del instituto se llevó a cabo el 6 de marzo de 1.972, en las aulas del Colegio Carrasquilla, mientras el rectorado dinámico del doctor José Auro Torres Girón, quien con un espíritu  solidario y entusiasta puso a nuestra disposición, a cambio de nada, las instalaciones del colegio, con todas sus facilidades, para que allí cupiéramos todos cuando no teníamos dónde funcionar. Presidió el acto el gobernador de entonces, Diego Córdoba Zuleta, hijo del extinto Diego Luis Córdoba.

Cristalizaba así una idea calificaba de utópica por un delegado del Ministerio de Educación,  cuando a comienzos de 1971, se trasladó a esta capital, para conocer  en el lugar los adelantos del proyecto; y en plena reunión con directivos, potenciales profesores y futuros estudiantes, dijo textualmente, con desparpajo irreverente, que ese proyecto de crear una universidad en el Chocó era “una locura”, que no tenía asiento en la realidad, porque no teníamos presupuesto ni planta física, y menos recursos para dotarla de equipos y laboratorios ; tampoco profesores calificados para las exigencias de ese nivel que garantizaran su enseñanza y permanencia; de manera que su recomendación era esperar, unos años más, para madurar la idea, llenarnos de motivos y retomar la iniciativa.                            

Recordamos de aquel día glorioso un incidente: cuando estábamos prestos al momento solemne, Quibdó se quedó a oscuras(sin fluído eléctrico), y hubimos de alumbrarnos con velas para sacar el proyecto adelante. No dejamos de preguntarnos, en aquellos momentos de confusión, si ese imprevisto se debía a fenómenos contrastivos de la naturaleza, que a veces no nos quiere, o a manos de quienes transpiraban pesimismo y lo replicaban, en forma manifiesta y velada, sentenciando, así, la universidad al fracaso.

PRIMEROS PROGRAMAS Y SUS DIRECTORES
-PRIMEROS EGRESADOS-

El instituto inició básicamente con la Facultad de Educación y la de Humanidades y Artes y los siguientes programas: Matemáticas y Física (31 estudiantes);su primer director fue el profesor Esteban Murillo Murillo. Ciencias Sociales y Económicas(29 estudiantes);su primer director fue el profesor Carlos Mayo Córdoba. Química y Biología(21 estudiantes);su primer director fue José Auro Torres Girón. Trabajo social (14 estudiantes); su primer director fue John Herbert Valencia Barco. Psicopedagogía y administración educativa (38 estudiantes);su primer director fue el profesor Evelio Valencia Palacios. Administración de empresas (27 estudiantes); su primer director fue el doctor Federico Barrios Ferrer (q.e.p.d). Finalmente, el programa de idiomas(19 estudiantes), unidad académica de la que fui director durante 23 años. El primer Decano de estudios equivalente, hoy, a la figura de Vice-rrector académico, fue el profesor Faustino Cuesta Caicedo. El primer Secretario General fue el profesor Angel Antonio Palacios Rivas, conocido coloquialmente como “Antoñí”, quien después llegó a ser el primer Secretario Académico, primer Director Administrativo y primer Jefe de Personal y Servicios Administrativos. Los primeros profesionales egresaron en 1976.

LAS CLASES: PROFESORES Y ESTUDIANTES

 Las clases Iniciaron el 7 de marzo de 1972 con un total 208 estudiantes y 24 docentes. Registramos los nombres de estos docentes que burilaron sus nombres en las páginas de la historia de nuestra universidad:Luis Augusto Córdoba Mena, Esteban E Murillo Murillo, Juan De Dios Chaverra García, José Auro Torres Girón, Federico Barrios Ferrer, Evelio Valencia Palacios, César E Mosquera Cetre, Miguel A Caicedo Mena, John Herbert Valencia Barco, Juan Fernando Restrepo,  Armando Torres Perea, Juvencio Lozano Asprilla, Ramón Brito Pino, Luis Ernesto Mosquera Caicedo, Ramón Olier Murillo Murillo, Guido a González Quejada, Francisco Díaz bello, Alfredo Valdés, Luis Carlos Mayo, Isaías Rentería Mosquera, Néstor Emilio Mosquera, Jesús Lozano Asprilla,  Ely Gómez ortega y el autor de estas líneas.

En cuanto a los docentes, hay que decir, en estos apuntes, que son la  historia naciente de la universidad, que se convocó a distintos profesionales chocoanos, residentes en el interior del país, para que prestaran su concurso profesional y se vincularan a ella, pero su respuesta fue decepcionante. Pues, consideraron que prestar sus servicios, en el Chocó, era poner en riesgo su estabilidad laboral, ya fincada en otras capitales; que era una alto riego cambiar la realidad por la incertidumbre. Pese a ello, hubo quienes sin vacilaciones ni palabras intermedias, se unieron a la causa educativa. No podemos pasar por alto los nombres de Esteban Murillo Murillo y Faustino Cuesta Caicedo, quienes dejaron sus clases en la Universidad Tecnológica de Pereira y se trasladaron, sin contratiempos a Quibdó a servir a la universidad. Tampoco podemos olvidar,  en la época de los duros comienzos, el ejemplo que con un sí rotundo dieron, a la misma causa, el sociólogo Zabulón Córdoba(q.e.p.d), profesor emérito de la universidad pontificia Bolivariana de Medellín y Luis Carlos Palacios, conocido cariñosamente como “Palita”, quien desarrollaba con éxito un programa pecuario en la universidad de Medellín        

Transcurridos los primeros años de vida de la universidad, algunos docentes de la localidad que habían decidido acompañarnos en esa aventura de soñar en grande por un Chocó mejor, por una razón u otra, se desvincularon voluntariamente de la institución; otros, con el avance de los días, murieron, y otros actualmente hacemos uso de nuestro buen retiro. Sólo uno, de aquella época memorable, continúa en ella, sin pausa, en el noble ejercicio de su apostolado. Mencionamos, entonces, el nombre del profesor Guido González Quejada, adscrito a la Facultad de Educación, programa de Inglés y Francés, hoy, el profesor en ejercicio más antiguo de la universidad del Chocó, con quien iniciamos labores el 6 de marzo de 1972.

Recordamos con orgullo a toda esa pléyade de profesores fundadores con quienes, inspirados en el gran ideal de servir, le apostamos a un Chocó promisorio, más digno y más grande. Recordamos, también, con sincera expresión de nuestros sentimientos a los que se nos fueron para no volver jamás: Luis Augusto Córdoba Mena, Juan de Dios Chaverra García, Ramón Olier Murillo Murillo, Federico Barrios Ferrer, Miguel A Caicedo Mena, Armando Torres Perea y Francisco Díaz Bello. Descanso eterno para ellos! Descanso eterno, también, para otros, que se nos adelantaron en el camino sin regreso, y que sirvieron a la institución con  vocación y voluntad.
Un minuto de silencio por su descanso!

EL PRIMER RECTOR

El doctor Jesús Lozano Asprilla fue su primer rector, quien en su momento memorable desarrolló una fecunda labor, digna de recordación por todos los chocoanos sensatos; por ello, muy propósito, el Auditorio de la institución lleva su nombre. Del doctor Lozano Asprilla hay que decir que, con una energía vital a toda prueba, trabajó con vocación de servicio y desprendimiento por una universidad que requería el concurso de sus mejores hombres para sacarla adelante. Pues, siempre tuvo  bien claro en su mente el concepto de que en las nociones universales de fe y sacrificio por la sociedad, a cuyo servicio se vive, la naturaleza del hombre superior ha de desprenderse de cosas banales y fundirse en conjunto de acciones meritorias que hacen la vida significativa, poblándola de signos ejemplares. De allí, seguramente, deriva la emoción de simpatía ardiente que despertó alrededor suyo por su entusiasmo, su abnegación y su entrega

jueves, 15 de marzo de 2012

UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DEL CHOCÓ “DIEGO LUIS CÓRDOBA” 40 AÑOS SÍNTESIS HISTÓRICA (Primera Parte)


Por: CÉSAR E RIVAS LARA                     Profesor fundador

INTRODUCCIÓN

Estamos conmemorando cuarenta años de vida de la universidad del Chocó y nos congrega, aquí, un fervor terrígeno que nos concede la gracia de reunirnos en familia y proclamar, en voz alta, que la universidad nos pertenece a todos, por tanto es nuestro deber defenderla y preservarla con el amor indefectible que arraiga en el espíritu y el corazón.
Me corresponde, en esta conmemoración jubilosa, dirigir a ustedes la palabra, en mi calidad de profesor fundador, para trazar la síntesis histórica de la institución. Entonces, comienzo diciendo que la Universidad Tecnológica del Chocó se creó mediante la Ley 38 de noviembre 18 de 1.968 con el nombre de Instituto Politécnico “Diego Luis Córdoba”, ley que surgió cuando al morir el doctor Córdoba, quiso el Congreso de Colombia rendir homenaje póstumo de gratitud a ese gran paladín que fue de la democracia, interpretando el anhelo que siempre tuvo de fundar una universidad en el Chocó y regentar, en ella, la cátedra con la misma eficiencia e idoneidad con las que se desempeñaba en la universidad libre de Bogotá.

EL PROYECTO DE ACTO LEGISLATIVO

El senador antioqueño Joaquín Estrada Monsalve presentó el proyecto de acto legislativo, el cual fue aprobado por los congresistas el 16 de diciembre de 1966, último día de las sesiones de la legislatura de ese año. Fue firmado, en su orden, por los siguientes parlamentarios: Joaquín Estrada Monsalve, Camilo Mejía Duque, Trío Luna Morón, Ricardo Rodríguez Astié, Arístides Paz Viera, Jesús Rodríguez Corrales, Luis Guillermo Bustamante, Libardo  Arriaga Copete, Francisco José Calderón, Aureliano Perea Aluma, Marcos Diaz Castillo, Luis Avelino Pérez y Biviano Gómez

Estrada Monsalve era buen amigo de Diego Luis Córdoba y había compartido con él largas jornadas de su vida y su inteligencia. Sabía de su sueño de crear una institución educativa, de nivel superior en el Chocó, para que allí se educaran sus paisanos; además, conocía bien de su vocación irresistible por el magisterio. Por ello quiso, de esa manera, rendirle tributo de reconocimiento a su memoria. No en vano, durante veinte años ininterrumpidos, Diego Luis había cumplido en la Universidad Libre de Bogotá el hermoso rito de su actividad de catedrático. En esa vocación seguramente se reencontró con su Chocó querido, semillero de maestros, que ha educado muchos departamentos de Colombia. Nos atrevemos a pensar que este hombre, por el poder comunicante de sus ideas, por su noble entrega en educar jóvenes para el mañana promisorio de la patria, por su capacidad para transmitir y defender valores superiores y decirles a las generaciones cuál era el camino, estuvo perplejo ante el dilema en cuanto a si se consagraba definitivamente a la cátedra o continuaba en la política haciendo y promoviendo debates en el Congreso para alcanzar la justicia social de los desiguales. No es al azar, entonces, la frase de su autoría:“por la ignorancia se desciende a la servidumbre; por la educación se asciende a la libertad”, pronunciada en el Senado de la República, en defensa de su raza, cuando reclamaba para ella, en una época de obtusa cerrazón, igualdad de oportunidades en la economía, la educación, la instrucción pública, el aprecio social y la regencia de los destinos del Chocó y de Colombia.

En cuanto el doctor Estrada Monsalve, el Chocó indudablemente contrajo con él una inmensa deuda de gratitud por su gesto patriótico. De él no tenemos muchos datos que nos alumbren su vida; sin embargo, sabemos que nació en Santo Domingo(Antioquia), a fines de la primera década del siglo pasado, ocupó el Ministerio de Educación en el mandato del presidente Ospina Pérez, fue parlamentario acucioso, amigo del Chocó y sus gentes; y que desde 1945, cuando empezó a ambientarse el proyecto para la creación del departamento, no obstante la controversia política y de índole territorial, tuvo en él su simpatía y comprensión hasta cuando al final se expidió la Ley 13 de noviembre 3 de 1947 que lo elevó a esa categoría. El Chocó, para esa época, valga decir, no tenía 250.000 habitantes ni $500.000 de renta anual, requisitos básicos que exigía la constitución para que una intendencia pudiera alcanzar la categoría de departamento. Fue el doctor Estrada reformador y jurista, que hizo aprobar muchas leyes, las cuales seguramente se tradujeron en beneficio y progreso de Colombia y su tierra antioqueña.

MATERIALIZACION DE LA LEY 38 DE 1968
(EL FESTIVAL DEL RETORNO)

La Ley 38 de 1968 durmió varios años, bajo el sopor del olvido, por negligencia nuestra y la inercia de los poderes centrales que regularmente  nos han mirado como un retazo inviable de Colombia, castigado por los rigores del trópico y condenado al atraso.

Sea valedero decir que no fueron los políticos ni los dirigentes chocoanos los que le insuflaron vida a la supradicha ley, tampoco la universidad la creó el departamento, como ocurrió con la universidad de Antioquia o la Universidad del Valle y, menos el municipio de Quibdó, como fue el caso de la universidad Distrital de Bogotá, Francisco José de Caldas, creada por el Distrito Capital de Bogotá. La tarea titánica de su materialización correspondió al esfuerzo tesonero de dos hombres patrióticos: Jesús A Lozano Asprilla y Luis Augusto Córdoba(q.e.p.d), quienes a través de un comité, dirigido por ellos mismos, organizaron El Primer Festival del Retorno, celebrado en Quibdó, en diciembre de 1970. Su finalidad era hacer regresar al Chocó a los buenos hijos de la tierra para que, con su concurso profesional, la sirvieran con eficacia y brillo. La agenda de trabajo, conocida como El Exálogo del Desarroollo del Chocó, tenía  los siguientes puntos a tratar:

1-Energía eléctrica

2-Vías y carreteras de penetración entre municipios de la región, departamentos vecinos y nuestras costas pacífica y atlántica

 3-Vinculación de profesionales chocoanos distinguidos a altos cargos del gobierno nacional.

4-Vinculación e integración con el Chocó, de organismos nacionales e instituciones descentralizadas, de alto nivel, que conjuntamente con los chocoanos, diseñaran y ejecutaran un plan estratégico de desarrollo integral, armónico, sustentable y sostenible de la región.

5.Creación y funcionamiento de la universidad tecnológica del Chocó:”Diego Luis Córdoba”

6-Creación de una empresa nacional o de capital mixto, que explotara para los chocoanos y el resto de colombianos nuestros yacimientos de oro y de platino.

Pero el punto principal era poner en marcha la universidad, desde luego, al desempolvar la ley 38, la cual surgió-como ya se dijo al comienzo- cuando el Congreso de la república quiso rendir homenaje póstumo a Diego Luis Córdoba, interpretando el anhelo que siempre tuvo de fundar una universidad en el Chocó.

lunes, 13 de febrero de 2012

LA VIOLENCIA

 Autora: Herly Lorenny Mosquera García. (9ºc) Institución Educativa Normal Superior Manuel Cañizales

Muchas veces escuché entre las tantas anécdotas que me referían mis abuelos, que nos contaban de aquella época en que los conflictos sociales, eran el tema principal, la época que ellos denominaron “EPOCA DE LA VIOLENCIA”.
Pero al pasar el tiempo surgió una gran incógnita en mi mente, puesto que he tratado de balancear los hechos violentos de distintas épocas y el resultado ha sido más que negativo, porque hoy como antes podemos sentir que estamos sumidos, en una “gran época o tiempo de violencia” que nosotros mismos desafortunadamente nos resistimos a dejar; lo que es peor, día a día desde nuestros hogares, instituciones educativas, en el campo o en la ciudad, en el supermercado, en los estadios de futbol, por DIOS en tantas y tantas partes dejamos crecer la violencia. No nos detenemos a meditar que con nuestro actuar estamos contaminando nuestro mundo no solo para destruir la capa de ozono o para contribuir al calentamiento global, si no para convertir nuestro planeta en un “MUNDO DE VIOLENCIA”.
Pero no crean aunque todo esto pasa en grande ya con mis acciones trato de aportar un pequeño granito de arena para lograr la paz.
No nos podemos dar por vencidos estoy segura que unidos esos pequeños granos de arena harán mucho, hasta lograr construir una gran playa libre de violencia.
…Que DIOS los bendiga.

jueves, 9 de febrero de 2012

MI PEQUEÑO Y AGRADABLE COLEGIO

María Del Carmen Largacha Mosquera
                                 alumna grado 11° año 2012

La Institución Educativa Armando Luna Roa, está ubicada en el antiguo Hospital San Francisco de Asís, al lado de la Cruz Roja; está pintada de verde y crema, es de dos pisos, algunas áreas están construidas en madera, pero la mayor parte es en concreto. El rector de mi colegio es sacerdote y se llama Obdulio Mena Palacios, es una excelente persona. Me gustaría que todas las instituciones tuvieran un rector como el nuestro.
Existen dos puertas de acceso, la una a un costado y la otra en todo el frente, ambas enrejadas para mantener el control y brindar seguridad a quienes estudiamos allí. Existe un bloque independiente del área donde están los salones de clase, allí están ubicas la secretaria, la pagaduría y la dirección que queda en un segundo piso; al lado de la secretaria está la puerta para ingresar a la parte interna del colegio. En el centro del colegio está ubicada la cancha.
En el área de aulas encontramos, en el primer piso: la sala de profesores, la sala virtual, la coordinación  de las jornadas mañana, tarde, y noche, los baños, la orientación, la estación de radio, los laboratorios de química y física, la sala de sistemas, el salón de artes, el salón donde se guardan los implementos de educación física; en el segundo piso funciona la biblioteca. Las aulas donde recibimos clases mis compañeros y yo en los diferentes grados que funcionan en mi colegio, están ubicadas en ambos pisos. Una de las mejores cosas que tiene mi institución es que ofrece tres jornadas: mañana, tarde y noche, brindándole mayores oportunidades a quienes deseen pertenecer a ella.
Quiero destacar que yo estoy en el grado 801 (año 2009) y si hay algo que sabemos hacer nosotros es divertirnos. Cuando tenemos horas libres o en descanso y no tenemos nada por estudiar, nos colocamos a escuchar cantar y trovar a varios de nuestros compañeros en especial a Darwin y  a Marlen quienes lo hacen muy bien; cuando ellos se cansan nos colocamos a echar chistes y versos. Una compañera que se llama Rosa Angélica sabe unos chistes muy buenos como este “Había una vez dos culebras que se encontraron en el monte y una le pregunto a la otra ¿Anaconda? Y la otra le respondió no Ana María”. Cuando no hacemos nada de lo anterior, en descanso, algunos de nuestros compañeros juegan al fútbol, otros nos sentamos en los muritos de los pasillos a verlos jugar, otros prefieren caminar por los pasillos y algunos se sientan en la parte de afuera del colegio. Difícilmente nos aburrimos.
Finalmente es indispensable hablar del cuerpo de docentes que nos educan; ellos son bastante buenos y amables con nosotros, nos tratan como si fuéramos sus hijos o algún familiar cercano; son tan especiales con los estudiantes que siempre buscan la manera de ayudarnos a solucionar nuestros problemas.
Por todo lo anterior, me siento muy orgullosa y contenta de pertenecer a la Institución Educativa “Armando Luna Roa” de la ciudad de Quibdó.